Docencia en tiempos de pandemia

Hoy, más que nunca, es innegable que las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) han modificado sustancialmente las posibilidades de acceso al conocimiento, facilitando la interacción y las rutinas diarias en todos los ámbitos a través de los cuales las personas trabajan, se comunican y aprenden.

En los últimos años, la oferta educativa en Argentina ha incorporado, gradual y disparmente, la utilización de tecnología y distintos tipos de entornos virtuales. Algunas instituciones lo hicieron para complementar las clases presenciales, otros  adoptaron una bimodalidad (semipresencialidad) y, algunos pocos, la educación virtual plena (a distancia).

En este contexto de pandemia, en general, se manifestó una falta de previsibilidad y preparación para abordar institucionalmente la nueva realidad a enfrentar.  Se evidenció una sobreexigencia en las tareas y una escasa formación para el desempeño de las mismas en entornos virtuales. El docente, acostumbrado a vincularse cara a cara con sus estudiantes, en muchos casos, sintió la frustración de no poder generar los mismos procesos de enseñanza aprendizaje que en la presencialidad.

Por su lado, como resultado de la Evaluación Nacional del Proceso de Continuidad Pedagógica hecha por el Ministerio de Educación[1] se concluyó que el medio de comunicación más utilizado en nivel inicial y primario fue el teléfono celular, para enviar mensajes de texto vía SMS o WhatsApp (81% y 89%) y para realizar llamadas (50% y 65%). En el nivel secundario, el celular también fue el medio más usado pero solo para mensajes de texto o WhatsApp (75%), mientras que el segundo medio más utilizado fue el correo electrónico. Además, el 59% de los docentes confirmaron el uso de Google Classroom o Moodle como plataformas educativas, siendo las reuniones virtualessincrónicas el medio de comunicación más utilizado por un tercio de los docentes en los tres niveles de enseñanza.

En este último punto, la encuesta del Ministerio percibe una diferencia de 50 puntos porcentuales entre el uso de plataformas y reuniones virtuales sincrónicas entre las escuelas de nivel primario de gestión estatal y las de gestión privada. Esta diferencia se reduce a casi 40 puntos porcentuales en el nivel secundario.

Una encuesta hecha recientemente en una materia de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la UNC, arrojó como resultado que el 73,9% de los alumnos encuestados prefieren la realización de actividades sincrónicas y asincrónicas combinadas dentro de las aulas virtuales, y sólo un 13% las  asincrónicas o sincrónicas por separado.

Otro dato que llamó la atención es que en algunas carreras del ámbito de las Ciencias Sociales en universidades públicas, la matrícula se ha incrementado cerca de un 20% en el segundo cuatrimestre en relación con años anteriores. Esto se debe a la posibilidad brindada por la modalidad virtual de acceso a alumnos con dificultades relacionadas con su actividad laboral o de distancia con la universidad.

Si bien algunas cuestiones organizativas pudieron acomodarse con el transcurso del tiempo, las prácticas en modalidad virtual, en muchos casos, aún presentan fuertes componentes propios de la modalidad puramente presencial, como por ejemplo que el aula virtual se transforme en un repositorio de contenidos sin la interacción necesaria a través de mensajería, foros, wikis, blogs, etc.

Generar un proyecto educativo innovador, con una modalidad que incluya la mediación tecnológica del conocimiento no es sencillo, ya que requiere de diseño y planificación adecuados.

Es por ello que instituciones como el Centro Regional Universitario Córdoba IUA, con una larga trayectoria en educación a distancia, pudieron adaptarse sin mayores contratiempos a esta realidad atípica que nos conmovió a todos por igual.

Otras instituciones, con un gran trabajo organizativo y esfuerzo docente, lograron en el transcurso de los meses adaptar sus sistemas a la nueva modalidad que se requería.

La experiencia inusual vivida con el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, puede ser una real oportunidad para realizar una profunda reflexión sobre el sistema educativo argentino. Para eso es necesario identificar las situaciones particulares regionales y desarrollar políticas equitativas.

Las herramientas y ambientes digitales llegaron para quedarse, por ello la necesidad de establecer modelos comunicativos abiertos, que favorezcan el diálogo, la interacción y el trabajo cooperativo (Juarros, M.F. & Levy, E., 2020). La educación mediada por la tecnología, adecuadamente gestionada, no sólo potencia el proceso pedagógico, sino que augura resultados imposibles de alcanzar analógicamente.

Profesora Mgter. María Elena Ciolli

Docente Investigadora universitaria en Universidad Nacional de Córdoba – CRUC IUA


[1] Resultados publicados en https://www.argentina.gob.ar/educacion/evaluacion-informacion-educativa/evaluacion-nacional-del-proceso-de-continuidad-pedagogica